En México, debido a sus gran densidad poblacional, las autoridades promueven, a través de diferentes plataformas comunicaciones, que sus ciudadanos y residentes legales tramiten diferentes documentos fundamentales para la vida en el país, el décimo segundo más poblado del mundo con 127.6 millones de habitantes según el último censo de carácter oficial, que se efectuó  en los meses finales del año 2016.

Uno de esos documentos indispensables, sobre todo para la estabilidad financiera de la nación, pese a que esto no siempre se alcanza, es el Registro Federal de Contribuyentes, conocido popularmente como el RFC gracias a sus siglas. Este instrumento, básicamente, permite que se reduzca exponencialmente el índice de evasión de impuestos, que históricamente en la nación azteca ha sido alto, a pesar de los diferentes esfuerzos de factores gubernamentales y de la sociedad civil.

Y es que, según estadísticas oficiales, más del 50 por ciento del presupuesto anual de la nación depende de las declaraciones de impuestos. Este índice, por supuesto, ha llegado a ser mucho mayor en determinados años, sobre todos en aquellos en que otras actividades fundamentales, como la exportación de crudo, ha estado por debajo de los niveles tradicionales de un país que, como es harto sabido, tiene repetitivos problemas económicos que han derivado en que más de la mitad de su población viva en condiciones de pobreza.

Totalmente obligatorio

 

De hecho, el Registro Federal de Contribuyentes es un documento de carácter obligatorio para todo aquel que desea realizar actividades económicas dentro del territorio mexicano, incluso si es extranjero. Y es que México, además de caracterizarse por tener una gran diáspora, especialmente en el vecino país Estados Unidos, recibe a millones de migrantes de diferentes partes del mundo cada año, sobre todo en localidades que suelen estar por encima de los promedios de la nación en porcentajes de bienestar sociales, como la ciudad de Guadalajara, por ejemplo, en el estado de Jalisco.

En la imponente capital Ciudad de México, uno de los centros urbanos más poblados del planeta con unos 20 millones de habitantes, también hay mucha inversión de actores extranjeros que, además de contar con un determinado tipo de visado, han de tramitar e imprimir su RFC con homoclave.

Incluso, el RFC puede ser tramitado por todas aquellos menores de edad, pero mayores de 16 años, que realicen actividades económicas, al menos, durante más de un mes continuos. Este grupo, claro está, no tiene responsabilidades fiscales, aunque son considerados potenciales contribuyentes.

Todo sobre el popular RFC mexicano

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